IMAGEN Y PALABRA: La reina de Maputo, Autoría: Aetheria

«Con la dignidad de una reina, atravesó la luz intensa del patio. […] Por un momento, una nueva sensación se apoderó de mi: era la dueña del mundo, vengadora de los ultrajados, reina de los negros y los blancos»

Mia Couto. Trilogía de Mozambique


La imagen:

Maputo, Mozambique. Un automóvil me lleva por el centro de la ciudad. Ella camina por la mediana de una gran avenida ajena al ruido y al ajetreo del tráfico. Mi mirada se fija en los pómulos altos y bien marcados, el mentón ligeramente elevado en un gesto algo altivo, la mirada firme y rasgada, la musculatura ágil y robusta. La determinación marca la línea que cierra su boca.

La cámara consigue congelar ese halo de dignidad que deja a su paso. Su capulana, ese fragmento de tela estampada que las mujeres mozambiqueñas utilizan de mil maneras, es su corona. Su camiseta blanca es su capa de armiño. No lleva collares o pendientes porque simplemente no los necesita. En una mano lleva una caja de cartón llena de pañuelos de tela, quizás los venda por las calles de Maputo. No importa a lo que se dedique: ella es una reina.

La palabra:

António Emílio Leite Couto (1955), más conocido como Mia Couto, es biólogo, y estudia la relación entre fauna y flora. Pero es también uno de los escritores más conocidos de Mozambique, ganador del Premio Camões. Nacido en Beira, al norte del país, hijo de portugueses afincados en la lejana colonia africana, el autor se considera «una criatura de frontera, un blanco africano».

Couto habla de la vida y de la muerte, de los sueños y de la naturaleza. En su obra, realidad y ficción se entremezclan: «En Mozambique, lo que no se ve es más importante que lo que se ve». Es un país donde la palabra vale lo mismo que el silencio. «La Trilogía de Mozambique» (2018) cuenta un episodio de la historia del país: el auge y la caída del emperador Ngungunyane, soberano del Estado de Gaza. Mia Couto dice que su país es un gran productor de historias, aquéllas que surgen de la confrontación y convivencia de distintos pueblos, razas y religiones. «La reina Dabondi avanzó unos pasos para arrodillarse ante Mouzinho, y, en txizulu, masculló una letanía. Por un instante no se oyó sino esa oración pronunciada en una lengua que los blancos no comprendían».

(Si queréis conocer algo más sobre Aetheria, os dejamos el enlace directo con la página web: https://aetheriatravels.com/aetheria/ )


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.