DIVERTIMENTO BELANO I, Autor: Luis Vinuesa García

 

 

Veo al joven Diodoro cuando salgo de la gasolinera, ya de noche. Mi turno ha acabado, por fin, aunque todavía conservo cierto nerviosismo, “los robos a gasolineras y estaciones de servicio eran, según la prensa, moneda corriente” (Comedia del horror de Francia, Bolaño, 2017.)

Enseguida lo identifico como uno de los jóvenes poetas que acompañan a Roger Bolamba, el escritor, surrealista y guayanés; y maldito, para más señas. Sí, me suena Diodoro, de haberlo visto con sus lentes ligeras junto a otros muchachos por las tascas y las fuentes de soda embebiéndose del magisterio de Roger Bolamba. Seguro que hoy han contemplado el eclipse, solo observable en su totalidad en esta parte del hemisferio. Seguro que ha inspirado odas surrealistas; Roger Bolamba habrá apuntado –quizás elevando el dedo índice– objeciones y aprobaciones; todos regocijados en el encuentro, cuyo cenit será la invitación por parte del maestro a un legendario, ya, palito de ron en el puerto: en su propia casa, una casita de pescadores, el sanctasanctórum del Bretón de la Guayana.

Diodoro observa con atención mi gasolinera (yo estoy fuera y él no puede verme). Le auguro buen futuro como narrador cuando adapte su percepción –digamos social– a su intelecto –digamos lírico– y salte de los versos a la prosa.

Se da la vuelta y me lanzo detrás para protegerlo de los atracadores. Y va Diodoro, y  contesta abiertamente al pájaro jejé, el cual ha grajeado o gorjeado su típico je jé. Vamos, se ha carcajeado esta peculiar ave, “que parece reírse de todo el mundo” (ibíd.). Bien, la cuestión es que el pájaro nocturno, tras oír los je jés de Diodoro, ha enmudecido en su rama. Me imagino a Alí Babá y los cuatrocientos ladrones al acecho tras los reclamos je jés del joven poeta. Creo que el discípulo de Roger Bolamba piensa algo parecido, pues aprieta el paso. Apuro entonces el mío, nuestras zapatillas son de goma y el zumbido del silencio penetra como estilete en la trompa de Eustaquio. Diodoro cruza de acera, un poco más iluminada, y yo le sigo tras unos segundos de cautela. Entrando ya en un barrio acomodado, “las casas eran grandes y todas tenían jardín y garaje, aunque algunos coches último modelo estaban estacionados junto al bordillo de la acera” (ibíd.), es cuando suena la cabina telefónica y, tras unos momentos de duda y perplejidad, Diodoro descuelga y mantiene una charla con un tipo que resulta ser miembro del GSC, el Grupo Surrealista Clandestino. No transcribiré aquí la larga y suculenta conversación, aunque las voces son nítidas en el silencio feroz de la noche que avanza. Solo diré que descubro su nombre y que necesita dinero para la misión encomendada por el integrante del GSC. Nada más colgar el auricular, un señor musculado con pinta de ejecutivo sale de una casa. Está amaneciendo; el ejecutivo mira hacia la cabina, hacia al joven de nombre griego en un tanteo de reconocimiento. Hay una segunda mirada, ya de desafío, como marcando el territorio, “y luego se metió en su coche y lo puso en marcha” (ibíd.).

Dejo a Diodoro, cada mochuelo a su olivo, me digo, espero encontrarlo más adelante, quizás en la isla del Diablo haciendo de guía para turistas literarios. Sé que será cuestión de poco tiempo el localizarlo y donarle el dinero que precisa para su misión con el GSC. Me seduce la idea de convertirme en protector o, simplemente, en altruista lugareño benefactor andante. El ejecutivo suele repostar en mi gasolinera, su coche es un Lexus puta madre para el mercado negro, posiblemente el de Venezuela. Habré de encomendarme a Alí Babá para dar el golpe. ¿Por la espalda?, paraguazo cerrado por el recto y abierto en los pulmones rumbo a las nubes. ¿De frente?, manguerazo gasolina por la garganta vermiforme. “Je jé”, carcajea el ave nocturna como diciendo que se va a dormir. Ha llegado el ALBA.

Luis Vinuesa García

 

(Imagen de la cabecera: Avery, esmalte sobre tablero de aluminio. Gary Hume)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .