DONDE PALPITA EL HIELO, Autor: Manuel Cardeñas Aguirre

 

Por experiencia vaga sé, además, que el aceite es apropiado para producir llamas y el agua para extinguirlas, y sé también que el perro es un animal que ladra y que el hombre es un animal racional; así he aprendido casi todas las cosas que son útiles para la vida.

Baruch Spinoza, Tratado de la reforma del entendimiento.

John Berger, EL CUADERNO DE BENTO

 

1

Para compensar la arrogancia del mundo de la experiencia, de vez en cuando, la poesía nos plantea preguntas imposibles,

Sin respuesta aparente,

Lo hace Luis Cernuda desde su personal e íntimo mundo poético, desde su aplastante dominio de la imagen y de la palabra poética cuando nos interpela directamente con una pregunta que nuestro entendimiento no es capaz de contestar sin habitarla previamente:

¿Dónde palpita el hielo?

 

2 / John Berger

Dos de enero de dos mil diecisiete:

Si supiera sumar nostalgia, extrañeza y ausencia supongo que el resultado sería una cantidad irracional con pretensiones de eternidad;

Si supiera restar temores de esperanza y sombras de deseos surgiría una incógnita que sería incógnita de sí misma: lo desconocido, lo no escrito aún;

Si supiera multiplicar tiempos y dividir ansiedades es posible que encontrara el antídoto contra la angustia de lo que te llevó, lo inevitable;

Pero, lamentablemente, te fuiste, y por aquí andamos intentando asumir que no existe la eternidad, que somos desconocidos y que compartimos un destino inevitable,

Defendiéndonos con la poesía:

Más que nada para que no se adormezcan los sentimientos, no vaya a ser que, algún día, equivocadamente, la emoción abandone su querencia por el exhibicionismo y se convierta en voluntad combativa;

Recuperando la palabra:

Que diariamente se consume con gratuidad, que se desgasta y vacía de significado en aras de cantar confusos futuros repletos de amable felicidad, una especie de sensiblería ilusionante que devora y desvía energías;

Paseando miradas:

Pero sin mirar, al menos sin mirar tal y como tú explicabas cómo debía ser eso: consciente, lento y detenido, crítico hasta convertirlo en herramienta política;

Incapacitados para el asombro.

 

3

Queda la Historia,

Para intentar aprender algo, para qué si no,

Pero la Historia no pasa de ser un dolor mantenido que el presente no solo no calma sino que acrecienta;

¿Sabes?:

Siguen llegando migrantes,

ahogados, exhaustos, muertos ¡de hambre y de miedo!

Se siguen construyendo muros,

más altos, más largos, más dañinos, más sofisticados: ¡más inútiles!

Cabalgan odio y violencia,

lo propio de la intolerancia y del fascismo: nazis, franquistas, ultras del fanatismo y la patriotería, gente de la peor ralea, perdularios con ADN de prepotencia y racismo

Campan a su antojo desigualdad e injusticia

plagas de esta modernidad liberal y capitalista que avanza sin otra biblia que la que deviene de la acumulación insatisfecha de riqueza, sin importarles que en la otra cara de su dinero habiten miseria y pobreza, por si acaso, la ley, siempre, de su parte

Se cotiza bien todo tipo de explotación:

sexual, infantil, laboral, de género y alguna más que el futuro nos traerá para sorprendernos a golpe de violencia y descorazonamiento

¿Qué dirá la Historia de este tiempo?

¿Cómo narrará lo que ocurre?, ¿cómo lo valorará?

¿Quién o quiénes la escribirán?

 

4

En este aniversario me había propuesto recordar. Recordarte, John Berger:

 

Tu compromiso lúcido

Tu mirada crítica

Tu razonar lento

 

Tu poesía pictórica, tan íntima como humana

Tu novela terrenal y cotidiana

Tus ensayos sobre ese vivir que llamamos Arte

 

Al escritor y su obra

A la persona y su mirada

Tu nombre: John Berger

 

Pero no puedo, no he sabido, no sé.

No hay recuerdo ─esa melancolía ensimismada de tiempos irremediablemente pasados─, solo experiencias que compartir;

Y, al final, no he hecho otra cosa que hablar acerca de lo que ocurre en esta realidad que nos toca transformar, hablarte para oírme, hablarte para reconocerme, para saberme incluido, para verme dentro de ese espacio vital en el que hay que estar presente:

En el filo de la vida,

Ahí,

Donde palpita el hielo

. . .

 

Manuel Cardeñas Aguirre, 2 de enero de 2019

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